
Si has dado positivo y te citan a un juicio rápido por alcoholemia, no firmes la conformidad sin hablar antes con un abogado. Conducir con una tasa penal es delito contra la seguridad vial, pero hay margen de defensa y, cuando no lo hay, se puede negociar una pena mucho más baja. Actuar bien en las primeras horas marca la diferencia.
Te explicamos cuándo la alcoholemia es delito, cómo funciona el juicio rápido y qué opciones tienes.
¿Cuándo la alcoholemia es delito y no sanción?
La mayoría de positivos son una sanción administrativa, con multa y pérdida de puntos. Pasa a ser delito, según el artículo 379.2 del Código Penal, cuando se superan estas tasas:
- Más de 0,60 mg/l de alcohol en aire espirado.
- Más de 1,2 g/l de alcohol en sangre.
También es delito conducir bajo la influencia del alcohol aunque no se llegue a esas tasas, si se demuestra que las facultades estaban claramente afectadas. Y negarse a hacer la prueba es un delito distinto y más grave.
Qué es el juicio rápido y por qué va tan deprisa
Los delitos de alcoholemia suelen tramitarse por diligencias urgentes, el llamado juicio rápido. Esto significa que en pocos días puedes pasar de la detención o citación al juzgado a tener que decidir si te conformas con la pena o vas a juicio. Esa rapidez es la que hace tan importante asesorarse antes de la vista, porque las decisiones que se toman ahí son difíciles de revertir.
Penas habituales por un delito de alcoholemia
El artículo 379 prevé, de forma alternativa, prisión, multa o trabajos en beneficio de la comunidad, y en todos los casos la privación del permiso de conducir durante un tiempo. Para quien no tiene antecedentes, lo habitual es evitar la entrada en prisión, pero la retirada del carné es prácticamente segura y su duración es muy negociable. Ese es uno de los puntos donde más puede trabajar la defensa.
Vías de defensa antes de conformarse
- Revisar el etilómetro. Si no estaba homologado o calibrado, o no se respetó el tiempo entre las dos mediciones, el resultado puede impugnarse.
- Comprobar el margen de error. Los aparatos tienen un margen que, aplicado, a veces deja la tasa por debajo del límite penal.
- Analizar el atestado. Defectos en la forma de practicar la prueba o en la información de derechos pueden favorecerte.
- Negociar la conformidad. Si la prueba es sólida, conformarse bien preparado permite rebajar la pena hasta un tercio y reducir el tiempo sin carné.
El error de conformarse sin abogado
En el juzgado te ofrecerán una conformidad. Aceptarla sin asesoramiento puede suponer más tiempo sin carné del necesario o una pena que se podría haber discutido. Conformarse puede ser una buena decisión, pero solo después de que un abogado haya revisado si la prueba se sostiene y haya negociado las condiciones.
Cuándo llamar a un abogado
Cuanto antes, mejor, porque los plazos del juicio rápido son cortos. Un abogado de alcoholemia en Murcia puede revisar el atestado, impugnar la prueba si tiene defectos y negociar la mejor conformidad posible. Si te has negado a soplar, la situación cambia y conviene ver la defensa por negativa a las pruebas de alcoholemia. Todo ello se resuelve en el marco del juicio rápido.
El procedimiento paso a paso
El juicio rápido por alcoholemia sigue un procedimiento muy pautado. Tras dar positivo, la policía levanta el atestado y te informa de tus derechos. En pocos días te citan en el juzgado, donde el fiscal formula la acusación y se te ofrece la conformidad. Si la aceptas, se dicta sentencia en el acto con la rebaja pactada; si no, se señala juicio. Por eso los abogados insisten en revisarlo todo antes de esa cita: el margen de maniobra es máximo en ese momento y casi nulo una vez firmada la conformidad. Llegar preparado a la vista, con el atestado analizado y una estrategia clara, es lo que marca la diferencia entre una condena estándar y una notablemente más leve.
Preguntas frecuentes
La privación del permiso es casi segura si hay condena, pero su duración se puede negociar y reducir con una buena defensa.
La ley lo prevé, pero para quien no tiene antecedentes lo normal es evitar la prisión y sustituirla por multa o trabajos comunitarios.
Solo tras revisar la prueba con un abogado. A veces la conformidad conviene; otras, la prueba es impugnable y no interesa aceptarla sin más.