
Si te han denunciado por amenazas y la denuncia es falsa, mantén la calma: una denuncia no es una condena. Para que te condenen por un delito de amenazas, quien te acusa tiene que probar que anunciaste un mal serio y creíble, y no basta con su palabra si no hay nada que la respalde. Además, quien denuncia hechos falsos a sabiendas puede responder por denuncia falsa.
- Qué se considera delito de amenazas
- Qué hacer si la denuncia es falsa
- Cómo se desmonta una denuncia falsa por amenazas
- ¿Puedo denunciar a quien me acusó en falso?
- Cuidado si hay una orden de alejamiento provisional
- Cuándo acudir a un abogado
- Qué pena tiene el delito de amenazas y qué pasa con las denuncias falsas
Lo importante es actuar bien desde el principio y no cometer errores que compliquen tu defensa.
Qué se considera delito de amenazas
El delito de amenazas, regulado en los artículos 169 a 171 del Código Penal, consiste en anunciar a otra persona un mal futuro contra ella o su familia. Se distingue entre amenazas graves y leves según la seriedad de lo anunciado y las circunstancias. No es lo mismo una frase dicha en una discusión acalorada, que muchas veces no llega a delito, que una amenaza concreta y verosímil de causar un daño.
Qué hacer si la denuncia es falsa
- No respondas al denunciante. Ni mensajes ni llamadas para «aclararlo». Cualquier contacto puede convertirse en una nueva denuncia.
- Guarda todas las conversaciones. Mensajes, audios y correos completos, sin recortar, que muestren el contexto real de lo ocurrido.
- Identifica testigos. Personas que estuvieran presentes y puedan confirmar tu versión.
- No declares sin abogado. Tienes derecho a guardar silencio hasta preparar tu defensa.
Cómo se desmonta una denuncia falsa por amenazas
La defensa se apoya en la falta de prueba y en las contradicciones del relato. Si la persona que te denuncia cambia su versión, exagera o no aporta ningún mensaje o testigo, su declaración pierde fuerza. El Tribunal Supremo exige que el testimonio de la víctima sea creíble, coherente y esté corroborado por datos externos. Cuando eso no ocurre, procede la absolución o el archivo.
¿Puedo denunciar a quien me acusó en falso?
Sí, pero con orden. Primero se defiende tu inocencia. Si tu causa termina en archivo o absolución y hay indicios de que la denuncia se puso a sabiendas de su falsedad, se puede accionar por denuncia falsa del artículo 456 del Código Penal, e incluso reclamar una indemnización por los daños causados. Actuar al revés, denunciando antes de que se resuelva tu caso, suele ser prematuro.
Cuidado si hay una orden de alejamiento provisional
En algunas denuncias, sobre todo en el ámbito familiar, el juzgado puede acordar una medida cautelar de alejamiento antes de que se aclare nada. Aunque creas que es injusta, hay que cumplirla al pie de la letra: saltársela es un quebrantamiento de condena o medida cautelar, un delito distinto que sí tendría pruebas claras contra ti.
Cuándo acudir a un abogado
Una denuncia por amenazas se resuelve muchas veces en un juicio rápido, con plazos cortos. Un abogado de amenazas y coacciones en Murcia puede preparar la defensa, aportar tus pruebas y desmontar la acusación. Si después quieres actuar contra quien mintió, la vía es la acusación particular.
Qué pena tiene el delito de amenazas y qué pasa con las denuncias falsas
La pena por un delito de amenazas varía mucho según su gravedad. Las amenazas leves suelen castigarse con multa o localización permanente, mientras que las amenazas graves pueden llevar aparejada pena de prisión de varios meses. Que te denuncien no significa que vayas a esa pena: primero hay que probar los hechos. Cuando las acusaciones son falsas y se demuestra que se pusieron a sabiendas de su falsedad, quien denunció puede responder por denuncia falsa, con sus propias penas de multa e incluso prisión en los casos más graves. Por eso conviene documentar bien las contradicciones del denunciante: refuerzan tu defensa y, llegado el caso, sirven para actuar después contra las denuncias falsas.
Preguntas frecuentes
Solo si su declaración es creíble y está corroborada. Una acusación aislada y sin pruebas difícilmente sostiene una condena.
No negocies por tu cuenta. Que sea tu abogado quien gestione cualquier comunicación con la otra parte.
No siempre. Las expresiones dichas en el calor de una discusión, sin un mal serio y creíble, muchas veces no llegan a delito.